12 de julio de 2011

PARÍS vs LONDRES

París y Londres se disputan histórica y virtualmente la capitalidad del viejo continente. Por mucho que los ingleses no se consideren de este lado del Canal de la Mancha, sin esta parte del continente no tendrían razón de ser. La sana, o no, rivalidad entre las dos ciudades se remonta siglos atrás, pero ese camino histórico es arduo y abrupto, así que tomemos como punto de partida el nacimiento de la modernidad cultural en Europa y, por ende, en todo el planeta: las vanguardias.


En los agitados años veinte, después de Primera Guerra Mundial, París se convierte sin discusión en el centro del mundo cultural. No hay artista, pintor o escritor que no pasee por sus calles bohemias atestadas de personajes procedentes de todos los rincones. Futurismo, dadaísmo, ultraísmo, surrealismo, constructivismo… de los ismos surgen los grandes nombres que hoy en día siguen poblando las salas de los museos y las páginas de los boletines oficiales: Picasso, Buñuel, Tzara, Picabea, Dalí, Breton… La revolución cultural que nos dejaron las vanguardias históricas sigue siendo la cima del arte contemporáneo.

Por contra, en el verde countryside de las islas, un grupo de niños ricos y mimados del barrio londinense de Bloomsbury intenta dar respuesta a lo que sucede en París. El círculo Bloomsbury, que imagino que en petit comité hablaba en francés, se rinde ante todo lo que viene del Sena y apenas logra seguir con la lengua fuera la carrera de las vanguardias. Virginia Wolf es la única que ha podido sobrevivir dignamente al empuje de sus contemporáneos parisinos.
Si fuese un partido de tenis, el primer set hubiera terminado 6-1 a favor del equipo de la capital gala.



En este período de entreguerras, París vuelve a demandar el interés internacional a base de trapos hechos alta costura. Dior, Chanel, Lanvin, Vionnet… convierten a París en la cuna de la moda, el buen gusto y la sofisticación. No hay paragón posible que haga frente a la moda francesa. Siguiendo con el símil tenístico, París le hace “un rosco” a Londres en el segundo embite.


Finales de la década de 1950, el sétimo arte se reinventa gracias al talento y la creatividad de una generación directores franceses. La nouvelle vague es al cine lo que Zidane al fútbol. Sin embargo, en esa época un americano afincado en Londres es capaz de hacerle sombra a los grandes del cine francés y conquistar la Palma de Oro de Cannes: Joseph Losey es la punta del iceberg del enorme potencial que esconde el cine británico. Aunque muchos se llevarán las manos a la cabeza, el empate técnico es el resultado más justo en la trama del cine, aunque solo sea por el nivel de los actores británicos.


Y llegamos a los años sesenta y el surgimiento de la música pop. Si antes decíamos que era absurdo competir con los popes de la moda francesa, en las arenas movedizas del pop la balanza se desploma del lado británico, a pesar de que la resistencia francesa liderada por Serge Gainsbourg y Françoise Hardy. The Beatles, The Rolling Stones, David Bowie, Paul Weller… son tantos que podría completar un post entero solo con sus nombres. El rock and roll se escribe en inglés y Londres recorta distancias.


Los movimientos contraculturales. Los jóvenes franceses se adelantaron en el tiempo con el Mayo del 68, la revuelta estudiantil que sentó las bases de todos los movimientos contraculturales y antisistema. La respuesta británica tuvo lugar una década después, concretamente en 1977, a base de bajos, guitarras y baterías de unos jóvenes con crestas que cantaban God save the Queen. A pesar de ser un movimiento con menos carga intelectual, el punk es el cimiento sobre el que se han levantado todos los movimientos contraculturales de finales del siglo XX. Y sus líderes, por derecho propio, los nuevos mesías. Londres beats París.

Y llegamos a quinto y definitivo set. ¿Tie break? Ni hablar, que en Roland Garros y Wimbledom no hay muerte súbita en el último set. Seguimos entonces. Bolas nuevas, por favor.

4 de julio de 2011

DIEZ TEMAS SOBRE LOS QUE HAY QUE EVITAR HABLAR


El silencio es una gran virtud, así que no lo rompamos si no es para mejorarlo. No es mejor compañía quien más habla, sino quien mejor lo hace. Aprendamos a estar en silencio sin sentirnos incómodos y a no hablar más de lo necesario. Propongo diez temas a evitar:

El tiempo. Sin duda el tema de conversación más hueco y vacío de todos; los norteamericanos alucinan con el entusiasmo incontrolable de los europeos por la climatología. Hace frío, pues sí, ¿y qué? Por no hablar de la memoria metereológica. Acordarse de lo que llovió o el calor que hizo el año pasado o hace cuatro años significa malgastar nuestra limitada capacidad de almacenamiento cerebral.

Estrenos de cine. Me refiero a hablar con alguien de una película que no ha visto. Con este tema se rompe el sistema básico de comunicación: es siempre unidireccional y faltamos el respeto al oyente: primero, porque si la va a ver, le destripamos parte del argumento, del misterio, o del placer de enfrentarse al filme sin ningún tipo de información o condicionamiento; y segundo: si no quiere ir a ver la película, será porque no le interesa.

Las horas. Preguntar la hora cuando se está de fiesta es uno de los bajones que te proporciona la noche. Se sale para disfrutar y para olvidarnos de las convenciones de la vida estable, así que “no me preguntes más la hora esta noche”. De este tema de deriva una pregunta y una afirmación más que sombrías. “¿A qué hora acabaste ayer?”. Qué pasa, que la diversión y el éxito de la fiesta es directamente proporcional a la hora de recogida. Y una afirmación repelente: “Solo he dormido tres horas”. Pues muy bien, si te lo pasaste bien, sarna con gusto no pica. Y si no, a achantar, que ya somos mayores.

El dinero. En general, hablar de pasta en cualquiera de sus modalidades es un coñazo: del sueldo, la cuenta del banco, de lo que queda para pasar el mes, etc. Bastantes comeduras de cabeza me provoca cómo llegar a final de mes para gastar más tiempo en ponerle audio. Por favor, no hablemos de dinero, que no mola nada.

El precio. Evitar a toda costa decir el precio de las cosas, especialmente de la ropa: si es caro, parecerás un hortera o un nuevo rico, y si es barato, mejor guardárselo para uno mismo: que mejor placer que conseguir gangas sin que nadie lo sepa.

La droga. Hablar de droga, como si fuese una hazaña deportiva, es una de las conversaciones más trasnochadas y sin interés que existen. Ni un barniz de superficialidad lo salva de la estulticia.

Los ex. Dos cosas que nunca hay que hacer. Una, preguntar a alguien por su ex; es una cuestión intolerable. Y segunda, hablar mal de un ex; por muy mal que se haya portado, por muy cabrón que haya sido, sacar a ventilar los trapos sucios de una pareja es un acto incívico y de subdesarrollo emocional.

Los bebés. Este tema es solo pertinente y oportuno en un grupo exclusivo de madres, ya que es imposible conseguir cualquier atisbo de empatía con el resto de mortales.

De lo mejor. Lo mejor es tan subjetivo, que no es material de discusión ni de conversación. Mejor hablemos de lo bueno, de lo que más nos gusta. Lo mejor pertenece al mundo de lo íntimo, lo personal, lo que se disfruta particularmente.

Cursilerías. Dicho todo esto, de lo más cursi que existe es decirle a alguien sobre lo que se puede o no se puede hablar, sobre lo que es vulgar o no, así que amigos, hablen lo que le salga del arco del triunfo, pero eso sí, sean discretos, que siempre se agradece y es señal de buena educación.

¡Buen verano, amigos!

27 de junio de 2011

PISTAS PARA EL LOOK DEL VERANO

Como de costumbre, lo más interesante de la Semana de la Moda Masculina de Milán no está en la pasarela, sino en la calle. Resumiento y sin entrar en detalles, estas son las pistas del look y la actitud masculina ante el verano que viene pisando fuerte.

Barba descuidada


Fumar a cualquier hora, en cualquier lugar, entre platos, etc.


Sombreros: panamá o de paja



Cadenas y argollas a lo perroflauta



Zapatos y cuero sin calcetines

Moverse en bici


Vía gq, fotografías de Tommy Ton.

16 de junio de 2011

MATÍAS AGUAYO: DE CHILE AL MUNDO ENTERO


Desconozco las honestas razones por las que ciertos periodistas de El País se han empeñado en colarnos a toda costa el hype de la música indie chilena. Desde hace algunos años todo lo que viene de la periferia es abrazado con pueril entusiasmo, hasta el punto de que muchos, en su esfuerzo y ansias por la novedad novedosa, están perdiendo el buen criterio. La abanderada de la seudoescena chilena, Javiera Mena, está bastante bien, pero la calidad del resto de grupillos hacen imposible sostener la idea de toda una generación. Puestos a meter cosas con calzador, los promotores de esta idea se han olvidado incluir al mejor músico -lo que le habría dado a la movida un empaque más internacional- que ha dado el país latinoamericano: Matías Aguayo.

Nacido en Santiago, de joven marchó con su familia a Alemania; primero Karlsruhe y luego Colonia, donde conoció a Michael Mayer, cabecilla del mítico sello de minimal Kompact. Con él facturó a principios de los 2000 un seminal LP con el nombre de Zimt que salió publicado el sello de Andreas Dorau, Ladomat. En plena eclosión del sonido Colonia se alió con otro compinche de la escena clubbing germana, y bajo el alias de Closer Musik siguió publicando sus artefactos sonoros.

De su pasado musical que acabo de mentar apenas conozco nada; yo lo he descubierto hace bien poco y me mola mogollón: electrónica sabrosona a base de electro, minimal, cumbias y disco. Dos cosas a tener en cuenta: dirige un sello, Cómeme Records, que es una caja de sorpresas a seguir la pista, donde publican personajes como Rebolledo o Daniel Maloso. Y además acaba de publicar un temazo que es por lo que realmente se merece este post: I don´t smoke .

Matias Aguayo - I Don't Smoke by Kompakt

10 de junio de 2011

ME GUSTA PAUL BOWLES



Me gustan los hombres elegantes y relajados, que se visten de hombre de la cabeza a los pies y actúan en consecuencia, que no siguen las modas ni explotan su lado femenino. Hombres que saben lo que les queda bien aunque no hablan de ello. Hombres que saben hablar de ropa pero no de moda. Me interesan los hombres cultos y refinados, que me descubren libros, canciones y películas. Y me hablan de ello con entusiasmo. Y pacientes, la paciencia masculina me resulta tan sexy. Me gustan los hombres pintones, quizás por eso me pusieron este apodo.

Todas las generalizaciones son injustas, así que esta vez no voy a tipificar a los de mi especie, aunque nos lo merezcamos por simples. En esa hipotética y eventual clasificación de los tipos de hombres, habría uno que estaría por encima de todos. Inclasificable para bien.
Paul Bowles no se ajusta a ningún estereotipo. Sería absurdo reducirlo a la tiranía de las tipologías. Luchó por eso toda su vida y lo consiguió. Seguro que hay más hombres como él, pero Paul es mi debilidad. De su mujer Jane mejor ni hablo que me emociono. Mejor que hable su Paul.
Este es el poema que le escribió a su muerte y que acabo de descubrir:

Había muchas cosas que quería decirte
antes de que te fueras, y ya nunca te las diré.
Aunque el sol inunda la terraza
formando las mismas sombras en los mismos sitios,
sólo lo veo yo, sólo yo oigo el viento
y es demasiado fuerte.
El mundo hierve de palabras. Perdóname


Podría ahora retomar el principio de esta entrada y hacer el complejo camino de vuelta: Me gustan las mujeres… pero no lo voy a hacer.

¿Os lo he dicho ya? Me gusta Paul Bowles.

6 de junio de 2011

AUBREY BEARDSLEY


¿Hasta dónde hubiera llegado Aubrey Beardsley si no hubiese muerto tan joven? A los veinte años, este joven y excéntrico británico nacido en Brighton ya había revolucionado el mundo de la ilustración renovando, estilizando y escandalizando los moldes de la dirección de arte de las diferentes publicaciones y revistas en las que publicó. Su período creativo fue breve (apenas seis años) pero intenso y fructífero. En ese lustro de actividad creativa tuvo tiempo suficiente para hacerse con un lugar destacado en el olimpo del diseño gráfico. Sus obras, con claras influencias y guiños al art nouveau, al decadentismo, al arte tradicional japonés y a su conocido Edward Burne-Jones, azotaron la moral bienpensante y carcomida que lideraba la sociedad del cambio de siglo.

Sus dibujos, articulados en tres pilares fundamentales: lo grotesco, lo erótico (y pornográfico) y lo decante («Tengo una sola meta: lo grotesco. Si no soy grotesco, no soy nada.», declaró públicamente), enfatizan la libertad de la vida más mundana, de la que muchos participaban pero nadie se atrevía a admitir. El éxito sonoro y raudo de su obra se extendió como la pólvora en los círculos artísticos y editoriales de su época. Y desde entonces su legado no ha dejado de ser objeto de numerosas reivindicaciones. O dicho de otra manera, Beardsley nunca ha pasado de moda, nunca ha dejado de ser moderno e innovador.

Su relación con Oscar Wilde (ilustró su obra Salomé) y el círculo de agitadores y críticos de la moral victoriana bien se merece un biopic. O mejor aún, una ucronía literaria que explore y desarrolle lo que hubiera dado de sí la amistad entre el niño prodigio y el genial escritor si la tuberculosis no se hubiera llevado a Aubrey. O si Alfred Douglas no hubiese traicionado a Oscar.





26 de mayo de 2011

MIS PARECIDOS

Siempre he sido muy fan de los parecidos razonables. O de tu mejor y de tu peor parecido. Aunque reconozco que son peligrosos y hay que evitar decirlos en público. Más que nada porque te puedes llevar un buen sopapo o un gesto intimidatorio de los de tierra trágame. Pero no deja de ser curioso cómo nos ven los demás y los parecidos tan extraños que nos sacan. En algún momento de los últimos años, me han dicho que me parecía a alguno de estos buenos mozos. Yo no lo tengo muy claro.

Novak Djokovic
Michel Piccoli
El alto de Faemino y Cansado
Edmund White
Adrian Brody

18 de mayo de 2011

ARRIBA ESPAÑA


Sí, sí, sí. España despierta del letargo: los jóvenes (de espíritu) españoles se mueven, se retuercen, se agitan, protestan y salen a las calles. Y si es necesario acampar, se acampa. Y, si hay que gritar, se grita. Al fin hemos comprendido que desde el sofá de casa no se puede cambiar el país.

Madrid vuelve a ser la ciudad que todos esperábamos. Abandera la revolución (no, ya no me ruborizo al decirlo) y tira del resto del país. Se convierte en el altavoz de los mensajes que circulaban por todas las esquinas pero que carecían de los decibelios suficientes para llegar al Congreso. Todos a una: no confiamos en los grandes grupos políticos ni en sus representates, ni, yendo más allá, en esa clase de personas que gastan 3.000 euros por una noche en la suite de un hotel de cinco estrellas mientras deciden si necesitamos que nos rescaten. ¡Que nos dejen rescatarnos a nosotros mismos! No es solo una cuestión de indignación, sino de sentido común, de cordura, de ética y de nobleza.

"Democracia real ya" está haciendo historia. A la vista está. Y lo mejor de todo es que los mass media han perdido buena parte de su poder. Ya no nos controlan ni nos manipulan como pensaban. Ya no sirve su silencio, ni su sordera, ni su ceguera. Tenemos en nuestras manos más herramientas que ellos. Y sabemos cómo utilizarlas.

Estamos ante el momento que todos deseamos así que no lo dejemos escapar y hagamos algo de verdad por cambiar toda esta farsa. La lucha pacífica ya ha empezado. Es algo realmente bonito de vivir. Es un momento grande; tanto, que me siento afortunado de poder presenciarlo. De ser contemporáneo de esta revuelta anónima y apolítica.

Amigos, me habéis hecho recobrar la energía y creer de nuevo en el (anti)sistema. Me siento orgulloso de todos vosotros. De los más de 20.000 españoles que se han echado a la calle y han alzado la voz de protesta. Y han callado en señal de protesta. Chapó. Podemos cambiar las normas del juego; estáis poniendo la primera piedra para construir una democracia real.
Enterremos para siempre aquella máxima de que “Algo tiene que cambiar para que todo siga igual”.

“a la mierda las instituciones / toda clase de gobiernos / de partidos / y de tradiciones” […] “si tú me das bueno, yo te doy bueno / si tú me das malo, no te doy ná”. La Mala

Síguelos en su facebook y su web

13 de mayo de 2011

LORCA



A la gente de mi pueblo en general,
a mi familia y mis amigos en particular...

10 de mayo de 2011

UNA HISTORIA DE VERDAD: MARC JACOBS Y PESETA



El ídilio entre Marc Jacobs y mi queridísima peSeta sigue dando muestras de amor. Lo que empezó siendo el sueño de una marca pequeña a la que una firma internacional le tira los tejos, va camino de convertirse en una historia de amor verdadera. La cosa no ha quedado en un polvo de una noche, y la prueba son las seis colaboraciones como seis soles españoles que se ha llevado Marc Jacobs desde que comenzó este romance en junio de 2008. La útlima de estas acaba de ver la luz: tres petates marineros que pueden usarse como bolsa, mochila o bandolera. Peseta ha vuelto a conquistar el corazón de los neoyorquinos con la excelente elección de telas (la amarilla y roja es la que se utiliza para hacer los cojines de las corridas de toros)y el delicado acabado de sus piezas. El coqueteo entre ambas marcas alcanza con esta colaboración una plácida madurez que nos demuestra que peSeta se ha hecho adulta sin perder el encanto y la frescura.




En esta ocasión, a modo regalo, el equipo de Marc Jacobs ha producido un vídeo promocional de lo más divertido.

3 de mayo de 2011

DIEZ MOMENTOS ERÓTICOS



Si me dieran elegir diez momentos eróticos del siglo XX en los que me hubiera gustado estar presente, en primera fila, respondería, así a bote pronto, porque esto del erotismo tampoco es para pensárselo dos veces, sino más bien un impulso nervioso, animal y visceral, lo siguiente:

1.- Hacer de voyeur en una noche de lujuria entre Uma Thurman y Ethan Hawke.
2.- Presenciar en primera fila las escenas entre Paul Newman y Elizabeth Taylor en el rodaje de La gata sobre el tejado de zinc.
3.- Estar en el camerino durante una gira de los Sex Pistols con Sid Vicius y toda su tropa.
4.- Entrar en los vestuarios de la selección de fútbol de Portugal cuando se clasificaron, con gol de Cristiano Ronaldo, para el Mundial.
5.- Haber acompañado a Tamara de Lempicka en algunas de sus noches de sexo y alcohol a gogó por los antros parisinos.
6.- Recorrer el desierto con los tres personajes de El cielo protector, aunque la historia acabase como el rosario de la aurora.
7.- Haber pasado por casualidad, como el que no quiere la cosa y sin saber que era un rodaje, por el apartamento de Maria Schneider y Marlon Brandon en El último tango en París.
8.- Charlar en un bar oscuro con Anais Nin sobre sus aventuras amorosas.
9.- Asistir a las sesiones en el estudio de Lucien Freud cuando pintaba desnuda a Kate Moss embarazada de su hija.
10.- Ser el director del casting de dos películas: Rebelde sin causa y Un tranvía llamado deseo.

26 de abril de 2011

LAS MEJORES BARBAS DE LOS ÚLTIMOS TIEMPOS

He intentado en varias ocasiones dejarme barba, pero siempre acabo desistiendo porque no me favorecen nada (véase la foto de mi perfil de la derecha). Además, me pica y sudo mucho. A continuación, mi lista de barbudos favoritos de las últimas décadas. No por los propios personajes en sí, sino de sus atributos hirsutos. Largas, cortas; recortadas, salvajes; negras, canosas; cada uno en su estilo, no serían reconocibles sin su barba.

Bin Laden



Waris Ahluwalia


Che Guevara




Fidel Castro



Ernest Hemingway


Duque Michael de Kent


Devendra Banhart


Patrick Petitjean

16 de abril de 2011

PARADOJAS ESPAÑOLAS


La piel de toro o la pandereta celtibérica son las dos metáforas que mejor ilustran las paradojas y contradicciones que resumo a continuación. Parece como si en los últimos años este país hubiera perdido definitivamente la brújula que lo guiaba y del milagro español que tanto se presumió a principios del dos mil hemos pasado al pasotismo redimido. Y que conste que ZP no es el culpable de todo esto, por más que la oposición se empeñe en señalarle con el dedo. Para mí, ZP es el mejor presidente que ha tenido España. Lo ha intentado, pero el gran capital (otro paradoja con este término) es lo que manda hoy en día. Hasta donde ha podido, lo ha intentado, y creo que de buena fe. Nadie se queja, ni dice nada, pero estos números nos viene a decir que aquí hay algo que falla:

- Los dos mejores equipos del mundo son españoles (R. Madrid y Barcelona) pero no tenemos ni una universidad entre las 100 primeras.
- Más de cinco millones de parados y ni una manifestación, ni una revuelta, ni una barricada.
- El país con más kilómetros de líneas de alta velocidad de la UE y el que menos ha invertido en i+d+d
- Ni un artista vivo entre los cien más influyentes pero somos el primer consumidor de cocaína de Europa.
- El país de Europa con mayor número de novedades editoriales al año y uno en los que menos se lee.
- El país de la UE con más idiomas oficiales pero donde peor se habla inglés.
- El país que paga a sus diseñadores por desfilar en la Madrid Fashion Week pero ni un solo diseñador español en las perchas de Barneys.
- El español es el tercer idioma más hablado del planeta, en cambio nuestra política internacional es la de menor peso entre los países importantes.
- El país con mejor calidad de vida y uno de los de mayor incide de fracaso y abandono escolar de toda la UE.

PD: El uso del plural mayestático que generalmente me suele provocar prurito cuando se habla de España es intencionado para reforzar el patético dramatismo del asunto.

11 de abril de 2011

ÚLTIMAS FLORES EN PRIMAVERA

Este fin de semana hacía en la ciudad de Murcia, ventana de la huerta de España, 36 grados. ¿A alguien en su sano juicio le parece normal? Ni siquiera medio normal. Es demencial. El clima está tan inestable y alterable como la situación política y económica del planeta. La primavera, que siempre ha sido mi estación preferida, se viene reduciendo a unas pocas semanas, incluso unos pocos días. Del invierno se pasa directamente al verano, y el escaso desahogo primaveral que nos regala la naturaleza apenas cumple el efecto que debería. Las flores y los tallos son los que más están sufriendo tamaño descontrol. Estos cambios de temperatura tan brutales (propios del desierto) están acabando con ellos. Como sigamos así, los urbanitas sólo vamos a ver las flores en cuadros y fotografías. Miedo me da…

Robert Mapplethorpe


Elizabeth Peyton


Arthur Meehan


Georgia O´keeffe


Edward Steichen


Andy Warhol

3 de abril de 2011

TO HAVE OR NOT TO HAVE



28 de marzo de 2011

DESCANSO

No sé qué versión me gusta más.

Los hermanos Calatrava: Space Oddity de David Bowie


Nina Simone: Suzanne de Leonard Cohen

17 de marzo de 2011

PORTUGAL TINHA MAIS GLAMOUR

Los días de gloria y esplendor de Facebook han tocado definitivamente a su fin. El rey de reyes de la redes sociales vive sus peores momentos y su crecimiento desmesurado ha caído por primera vez desde su creación. Gran culpa la tiene las empresas que han entrado a saco paco en el ruedo. Han visto en Facebook la gallina de los huevos de oro para llevar a cabo sus estrategias de marketing online a bajo coste, pero me temo que la inteligencia brilla por su ausencia y los departamentos encargados caen en los mismos errores que acabaron con el marketing viral o el marketing por telefonía móvil. Hay que ser más cauto y menos agresivo, pero parece que el capitalismo no registra este tipo de virtudes. A esto hay que añadir el cansino autobombo creativo de todo hijo de vecino que nos intenta colar lo suyo como sea.
No hace falta ser un lince para darse cuenta que el aburrimiento y el tedio dominan a la mayor parte de sus usuarios, y si bien estamos lejos de que se repita el caso myspace (las coordenadas y los usuarios son muy diferentes), la caída se vislumbra en el horizonte. Para la historia nos dejará la revolución de los países islámicos del Mediterráneo y un archivo documental inconmesurable.
Yo casi no entro, ni comento, ni le doy al botón de Like. Sobre todo desde que Chiquinho Guimaraes abandonó su comentado álbum Portugal en los 60, 70 y 80 tinha mais glamour con el que nos alegraba todas las mañanas con una fotografía de la época dorada de su entorno portugués. Si fuese Mark Zuckerberg le concedería la medalla de las artes y el glamour a don Francisco Guimaraes. No sé a qué está esperando, a que nos borremos.