He intentado en varias ocasiones dejarme barba, pero siempre acabo desistiendo porque no me favorecen nada (véase la foto de mi perfil de la derecha). Además, me pica y sudo mucho. A continuación, mi lista de barbudos favoritos de las últimas décadas. No por los propios personajes en sí, sino de sus atributos hirsutos. Largas, cortas; recortadas, salvajes; negras, canosas; cada uno en su estilo, no serían reconocibles sin su barba.
La piel de toro o la pandereta celtibérica son las dos metáforas que mejor ilustran las paradojas y contradicciones que resumo a continuación. Parece como si en los últimos años este país hubiera perdido definitivamente la brújula que lo guiaba y del milagro español que tanto se presumió a principios del dos mil hemos pasado al pasotismo redimido. Y que conste que ZP no es el culpable de todo esto, por más que la oposición se empeñe en señalarle con el dedo. Para mí, ZP es el mejor presidente que ha tenido España. Lo ha intentado, pero el gran capital (otro paradoja con este término) es lo que manda hoy en día. Hasta donde ha podido, lo ha intentado, y creo que de buena fe. Nadie se queja, ni dice nada, pero estos números nos viene a decir que aquí hay algo que falla:
- Los dos mejores equipos del mundo son españoles (R. Madrid y Barcelona) pero no tenemos ni una universidad entre las 100 primeras. - Más de cinco millones de parados y ni una manifestación, ni una revuelta, ni una barricada. - El país con más kilómetros de líneas de alta velocidad de la UE y el que menos ha invertido en i+d+d - Ni un artista vivo entre los cien más influyentes pero somos el primer consumidor de cocaína de Europa. - El país de Europa con mayor número de novedades editoriales al año y uno en los que menos se lee. - El país de la UE con más idiomas oficiales pero donde peor se habla inglés. - El país que paga a sus diseñadores por desfilar en la Madrid Fashion Week pero ni un solo diseñador español en las perchas de Barneys. - El español es el tercer idioma más hablado del planeta, en cambio nuestra política internacional es la de menor peso entre los países importantes. - El país con mejor calidad de vida y uno de los de mayor incide de fracaso y abandono escolar de toda la UE.
PD: El uso del plural mayestático que generalmente me suele provocar prurito cuando se habla de España es intencionado para reforzar el patético dramatismo del asunto.
Este fin de semana hacía en la ciudad de Murcia, ventana de la huerta de España, 36 grados. ¿A alguien en su sano juicio le parece normal? Ni siquiera medio normal. Es demencial. El clima está tan inestable y alterable como la situación política y económica del planeta. La primavera, que siempre ha sido mi estación preferida, se viene reduciendo a unas pocas semanas, incluso unos pocos días. Del invierno se pasa directamente al verano, y el escaso desahogo primaveral que nos regala la naturaleza apenas cumple el efecto que debería. Las flores y los tallos son los que más están sufriendo tamaño descontrol. Estos cambios de temperatura tan brutales (propios del desierto) están acabando con ellos. Como sigamos así, los urbanitas sólo vamos a ver las flores en cuadros y fotografías. Miedo me da…
Los días de gloria y esplendor de Facebook han tocado definitivamente a su fin. El rey de reyes de la redes sociales vive sus peores momentos y su crecimiento desmesurado ha caído por primera vez desde su creación. Gran culpa la tiene las empresas que han entrado a saco paco en el ruedo. Han visto en Facebook la gallina de los huevos de oro para llevar a cabo sus estrategias de marketing online a bajo coste, pero me temo que la inteligencia brilla por su ausencia y los departamentos encargados caen en los mismos errores que acabaron con el marketing viral o el marketing por telefonía móvil. Hay que ser más cauto y menos agresivo, pero parece que el capitalismo no registra este tipo de virtudes. A esto hay que añadir el cansino autobombo creativo de todo hijo de vecino que nos intenta colar lo suyo como sea. No hace falta ser un lince para darse cuenta que el aburrimiento y el tedio dominan a la mayor parte de sus usuarios, y si bien estamos lejos de que se repita el caso myspace (las coordenadas y los usuarios son muy diferentes), la caída se vislumbra en el horizonte. Para la historia nos dejará la revolución de los países islámicos del Mediterráneo y un archivo documental inconmesurable. Yo casi no entro, ni comento, ni le doy al botón de Like. Sobre todo desde que Chiquinho Guimaraes abandonó su comentado álbum Portugal en los 60, 70 y 80 tinha mais glamour con el que nos alegraba todas las mañanas con una fotografía de la época dorada de su entorno portugués. Si fuese Mark Zuckerberg le concedería la medalla de las artes y el glamour a don Francisco Guimaraes. No sé a qué está esperando, a que nos borremos.
Ricardo Tisci (Givenchy) Stefano Pilati (Yves Saint Laurent) Tomas Maier (Bottega Veneta) Nicolas Gesquiere (Balenciaga) Lazaro Hernández y Jack McCollough (Proenza Schouler) Haider Ackermann Giles Deacon (Emanuel Ungaro) Dries Van Noten Christopher Bailey (Burberry) Christophe Lemaire (Hermes) Alexander Wang Alber Elbaz (Lanvin)
todas las imágenes son de los últimos desfiles de otoño-invierno 2011 via style.com
Nueva York, década de 1970: la ciudad, llena de aventuras nocturnas y peligros, se despierta con jaqueca de la borrachera y los psicotrópicos de la década anterior. El sur de la isla de Manhattan se puebla de gente de hampa, grafiteros, bohemios, crápulas, maleantes y vagabundos. Un lugar idóneo para todos aquellos que buscan camuflarse, pasar inadvertidos y, sobre todo, dar rienda suelta a las fantasías sexuales largamente reprimidas. Dicho de una manera más literaria, nos encontramos ante el escenario ideal para que personajes como Jean Genet o Pasolini camparan a sus anchas.
Alvin Baltrop (1948-2004), fotógrafo negro y homosexual nacido en el Bronx, conoce, por sus propias circunstancias, todo lo que se cocina en el subsuelo de la Gran Manzana. Apunta con el objetivo en blanco y negro de su cámara a los almacenes abandonados y muelles industriales del West Side y se convierte en testigo silencioso de lo que allí sucede. Estamos ante los orígenes del cruising. Decenas de homosexuales anónimos se citan clandestinamente en los destartalados y ruinosos decorados en búsqueda de placeres carnales. Un mundo que huele a sudor, a vaselina, a semen y a sangre.
Lo que en principio se presenta como la orgía perfecta no tarda en complicarse. Las violaciones, los crímenes más inmundos y el envilecimiento extremo hacen acto de presencia. La decadencia moral y la droga echan un pulso a todos cuantos deambulan por ahí. La idea de una cofradía de machos vigorosos basada en los intereses y en la complicidad sexual se desvanece en poco tiempo.
Alvin, a quien le gustaba jugar fuera de la ley y sentirse en peligro, es atacado por críticos reaccionarios y activistas de los derechos homosexuales. Consideran que su obra no es arte, sino un sucio juego de vouyerismo. Como si fuese una rata de alcantarilla, es denostado de las parillas artísticas de la ciudad.
Su mirada y acercamiento a un ambiente tan salvaje, cargado y frenético, es admirable y compleja. Como suele pasar en estos casos, el reconocimiento (recientemente ha sido portada de Artforum) ha sido póstumo. No podría ser de otra manera.
El gran descubrimiento de la recién clausurada y aplaudida feria de ARCO han sido los lienzos del artista y escritor británico Harland Miller. Con la dosis justa de ironía y mucho sentido del humor, Harland rinde homenaje en su serie de pinturas más reconocidas a todo lo que me gusta: la editorial Penguin y sus clásicos, los libros de segunda mano, la pintura, Ed Ruscha, Evelyn Waugh y Jarvis Cocker.
En el año 2000 hizo su debut literario con la novela Slow down Arthur, Stick to Thirty, y al año siguiente comenzó con esta serie en la galería londinense White Cube.
Como se puede leer en uno de estos cuadros, "Too cool to die"