
La archiconocida estilista de moda inglesa, Isabella Blow, conocida por sus extrafalarios sombreros, se suicidó el pasado 7 mayo tras ingerir insecticida Paraquat (de la misma forma que se había suicidado su padre). Y mejor que hablar yo de ella, dejemos hablar a sus amigos:
Philip Treacy: Isabella Blow ha sido la persona más fascinante que conocí cuando llegué a Londres desde Irlanda. En 20 años conocí a todos mis héroes pero ninguno la ha igualado. Todos parecían aburridos en comparación. Hoy estaba en mi estudio y la veía en todos los lados. Ella se encuentra en cualquier sombrero que hago y en cualquier rincón en el que me encuentro.
Hussein Chalayan: Uno de los grandes momentos de mi vida fue nuestro viaje a Estambul. Me senté unas filas detrás de ella durante el viaje, y su sombrero era como una nana visual que me hacía dormir. También me acuerdo de ella paseando por el casco antiguo de la ciudad con un sombrero de avestruz como si fuera un cuadro clásico.
Bryan Ferry: Nunca me aburrí con ella, con ese gran sentido del humor y su risa contagiosa. Era una apasionada de las beautiful things y su entusiasmo era abrumador y enfermizamente obsesivo. Era como un tifón colorido, nunca dejaba las cosas a la mitad. Era como sus sombreros, única. Un simple desayuno con ella se convertía en una gran experiencia. Como amiga era ferozmente leal. El mundo de la moda llorará durante mucho tiempo su pérdida.
Karl Lagerfeld: Isabella era una excéntrica a las más pura tradición inglesa. En Francia no ha existido nadie así.
Ann Wintour: Contraté a Isabella en 1981 como asistenta. Tenía siempre su pandilla con la que se reunía a charlar en los despaches de Vogue. Basquiat era un visitante habitual, y los dos se sentaban durante horas. Su personalidad atraía a personajes tan singulares como ella, y conforme su carrera iba progresando, Isabella fue capaz de encauzar perfectamente su individualidad y lanazar a la gente en la que creía. Un espíritu libre irrepetible.























