¡Pero que bien se lo pasan los colegas! Los jitazos más bailados en las parties de mi keli a lo largo de este 2007 que se escapa.
1. Samba vexillographica, Devendra Banhart 2. My moon, my man, Feist 3. Time, The Rumble Strips 4. Toop Toop, Cassius 5. Hard it Races, Architecture in Helsinki 6. Foundations, Kate Nash 7. Back to Black, Amy Winehouse 8. Bomba Latina, Chico y Chica 9. Some Great, LCD Soundsystem 10. Ne me quitte pas, Nina Simone
Este verano el Gobierno de Polonia volvía a ser, desafortunadamente, centro de atención de los mass media por su discriminación contra los homosexuales. Todos los tabloides se hacían eco de la campaña del ministro Roman Giertych y la defensora del menor, Ewa Sowinska, contra el inocuo teletubbie Tinky Winky, acusado de llevar bolso y de ser demasiado afeminado, lo que al entender de estos dos personajes tan abyectos podía promover la homosexualidad entre los más peques.
Sin embargo la cosa no quedó aquí, y otro ataque de este calibre, pero mucho más profundo, pasó casi desapercibido para los medios. En junio el susodicho ministro de educación anunciaba que Wiltord Gombrowicz no se estudiaría más y desaparecería del plan curricular de las escuelas públicas del país. La decisión era irrevocable. De hecho, formaba parte de una caza de brujas con el fin de alejar a los jóvenes de los "indeseables", entre los también que se encontraban Joseph Conrad, Goethe y Franz Kafka. El autor de Pornografía era, sin duda, el foco principal de esta persecución. Gombrowicz, el novelista polaco más reconocido de la segunda mitad del siglo XX, apuntó en sus Diarios su condición homosexual, convirtiéndose, hoy en día, en un icono gay entre los intelectuales polacos. A pesar de todos los intentos de los políticos en construir una Europa con un futuro común, abierto a la cultura, al saber y al progreso social, una Unión fundamentada en los valores de respeto a la dignidad humana, libertad y democracia, las políticas sociales de los estados chocan de una manera muy preocupante. Dentro de la misma unidad monetaria y cultural conviven países que están luchando por acabar con la discriminación que históricamente han sufrido las diversas minorías y avanzar hacia la igualdad, mientras otros dan pasos atrás y persisten en la intolerancia.
¿Será alguna vez Europa "una, grande y libre"? Va de retro, Polonia.
Su verdadero nombre era Antonio Vázquez Molina y nació en el año de 1929 en ese Tánger internacional, mítico, cosmopolita y exótico, donde vivió hasta que se marchó en 1965. Su originalidad debe mucho a su origen; Ángel Vázquez tuvo una infancia desastrosa, fruto de un padre violento que le abandonó siendo muy pequeño. Frente al padre, son las figuras femeninas de su madre y abuela las que configuran el universo infantil del escritor y, más tarde, el de toda su obra. La madre, Mariquita Molina, tenía una conocida tienda de sombreros donde el pequeño Ángel pasaría la mayor parte del tiempo oyendo los chismes de la clientas y empapándose de la yaquetía, el castellano híbrido que hablaban los sefardíes de Marruecos.
En la época dorada de Tánger, con su esplendor después de la guerra, conoce a Jane Bowles que profetizó que Ángel Vázquez escribiría algún día una obra irrepetible. Esa obra es La vida perra de Juanita Narboni, extenso monólogo-soliloquio en el que Juanita Narboni se expresa en yaquetía y lo funde a numerosos andalucismos, frases enteras en francés y términos derivados del árabe. El cosmopolitismo del Tánger anterior a la independencia de Marruecos se traduce así en la rica peculiaridad de su habla que no responde, sin embargo, a una elaborada apuesta lingüística: se trata de una simple reproducción del de los tangerinos de un nivel cultural bajo. Ardua y discontinua en su redacción, brillante en su resultado final, La vida perra de Juanita Narboni es la novela de Tánger y de su protagonista-narradora femenina; un monólogo crispado y lleno de amargura, el soliloquio de una mujer disparatada como la ciudad declinante en la que sobrevive a su propia ruina.
Su calidad literaria y su originalidad sitúan esta novela como una de las obras mayores de la literatura española del siglo XX; no obstante, los profesores de literatura no saben encajarla en sus cuadros sinópticos y clasificaciones; y no siendo ni realista ni fantástica, tampoco podrá ser juzgada en el “contexto nacional” de la novela española del siglo XX. Se instalaba más que en la tradición española, en la narrativa francesa o inglesa y en las novelas y relatos de Virginia Woolf o Chejov.
Autodidacta de sólida formación literaria, con una afición cada vez más adictiva al alcohol, su situación económica se hizo más difícil a medida que Tánger se convertía en una ciudad marroquí. Marginal por vocación y por destino, escritor a contracorriente e inclasificable, el mismo contó alguna vez que escribió aquella novela en Tánger a base de infusiones de whisky y tintorro, tan a contrapelo como todo en su vida. Más allá de las poses y de los diletantes, quizá haya sido el último escritor verdaderamente maldito de la literatura española.
En una carta a su amigo, el recién desaparecido Emilio Sanz Soto, Vázquez declara: “Yo también soy un corrompido. Sin fe en Dios, egoísta y sin ninguna confianza en mí mismo. Homosexual, alcohólico, drogado, cleptómano…”
Pasó la última etapa de su vida en Madrid, en una casa de huéspedes que él mismo llamaba “mansión Drácula”, aniquilado por el alcohol, por una inmensa pobreza y por su intrínseca incompatibilidad con la vida. El 25 de Febrero de 1980 muere de un ataque al corazón, pocas horas después de quemar sus dos últimas novelas.
Birra y Perdiz es una de esa iniciativas que de base llama la atención por su particular propuesta pero cuyo resultado desanima por la falta de talento. Se trata de una discográfica de CD-R´s que pretende difundir, publicar y promover a grupos del underground madrileño. Sin embargo, más que grupos de Madrid, parece una discográfica para dar cobijo a los grupos punteros de Teruel.
Sin ánimo de ofender, que conste que vengo en son de paz, Antonna, junto a Espanto las únicas dos referencias por el momento, es uno de los peores grupos que he escuchado en años: mediocre, aburrido y sin gracia, por no hablar de la (falta de) estética, ni de sus directos que me imagino (por lo que he visto en youtube) un ladrillo. Y los lanzamientos que preparan no parecen que vayan a elevar la calidad del catálogo, sino a confirmar mis peores augurios.
Así que, la decepción sufrida ante las iniciales expectativas creadas con esta disquera casera ha sido de órdago, puesto que me esperaba más de los responsables de singular discográfica (viejos perseverantes del underground, y me consta que con buen criterio y mejor cultura musical), pero la edad no perdona. Deberían dejar de mirarse el ombligo, comprender que underground no es sinónimo de cutre (ay, mama, esas grabaciones que mal suenan), y que la falta de medios y presupuesto se maquilla con imaginación.
Parece claro que el mercado nacional se cotiza a la baja y que cada día resulta más complicado descubrir grupos de calidad, no obstante, los chicos de birra y perdiz no están excavando en el subsuelo adecuado de la capital, y si pretenden atraer a bandas no colegas con esa imagen pobretona con olor a fritanga, lo van a tener difícil. Y es que a este proyecto le falta chispa, frescura y humor. Es decir, adolece de los ingredientes básicos para cocinar la receta del buen pop que persiguen.
Ya sé que la ignorancia es muy atrevida, pero no es mi caso, camaradas, que les tengo calados, aunque se disfracen de perdiz. Y donde dije Espanto (hace unos meses alabé sus aciertos) digo Qué Espanto.
La presidenta de Gobierno regional preguntó a la madre de Dulce Chacón en la inauguración de un instituto con su nombre, "¿Dónde está Dulce, en Cuba? ¿Por eso no ha venido?" La mujer no entendía lo que le decía la presidenta; se quedó muy confundida. Luego le tuvo que decir: "Mi hija murió". Y para colmo, Dulce es de Zafra, Extremadura, nada que ver con la escritora cubana Dulce María Loynaz.
Hace ya más de un año que Chico Careca, insigne colaborador y amigo de este rincón, nos regaló un interesantísimo artículo sobre el triunfo de la pintura en el mundo del arte contemporáneo. Más allá de los estrategicos e interesados movimientos de fichas de los totems del mercado, Chico esgrimaba el hastío y el tedio de los compradores y meros aficionados como elemento fundamental para este épico retorno. Hablando en plata artística, que la gente estaba aburrida y los días estaban contados para artistas como Ana Laura Aláez. En España, como siempre a rebufo de los movimientos que suceden allende nuestras fronteras, en este caso particular del Soho neoyorquino y el East londinense, ha costado que las galerías más punteras y modernas acepten dicho renacimiento de la pintura. Sin embargo, las chicas de Travesía Cuatro han apostado fuertemente y mañana jueves 25 de octubre inauguran la exposición del joven y prometedor pintor Jorge Diezma. La apuesta del artista madrileño es arriesgada por su tradicional composición y su discurso clásico, compuesta por una serie de cuadros de fondo muy negro, como indica el propio título de la exposición, que hacen referenciaa de manera más o menos directa a sus influencias, Durero, los pintores flamencos, Alex Katz o Georgia O´Keeffe. Su pintura toma conciencia de sí misma valorándose como pintura pura y no como mero espectáculo. Es decir, arte intemporal. Jorge Diezma es un pintor de vocación y formación; un valor en alza y una apuesta segura para los collectors que buscan, ante todo, autenticidad y la posibilidad de pescar en nuevos caladeros.
Pásate por Travesia Cuatro, situada en la calle Travesia de San mateo, nº 4. No te arrepentirás.
París, la eterna ciudad de la moda y la pintura, se sitúa ahora en el epicentro del panorama dance-independiente desbancando por goleada a Nueva York, que desde el electroclash no levanta cabeza, y a Berlín, aletargada en su minimal enfermizo. Nunca antes la escena parisina había estado tan en boga como en estos momentos, y es que de la ciudad de las vanguardias nos llega una oleada de grupos que han insuflado aire fresco a la música de baile que ya empezaba a respirar de manera forzada. Los hermanos pequeños de Daft Punk y David Carreta vienen pisando fuerte, dispuestos a hacernos mover la tibia y el perone a base de rompepistas para bailar y sudar tanto en tu club favorito como en el salón de tu casa. A continuación, un sucinto informe de lo más interesante que nos viene de la capital gala (huelga mencionar a los más que conocidos Justice o Black Strobe): Scenario rock. Los más veteranos de esta joven hornada. Su hitazo Skizo Danzer lleva sonando en las discotecas de medio mundo más de tres años, y su estribillo tarareado con febril entusiasmo: "Who is the dj tonight? Give me something to dance for... Disco, Disco, Disco." Sublime. The Shoppings. Son sin duda el nuevo hype y darán mucho de que hablar en los próximos meses. Acaban de sacar disco en el que colabora el diseñador del momento, Jeremy Scott, lo que hará las delicias de los fashion victim. De momento su single, Tu fais quoi dans la vie, con base rapera y guitarras rockeras, me parece simplemente la polla. Para One. Los más zapatilla del bloque, herederos directos de Daft Punk, con un toque todavía más hortera. A su favor que todos los dj´s del momento los incluyen en sus seiones, y ya se sabe que cuando el sabio señala a la luna con el dedo, todos miran el dedo. A mí me gustan. Joakim. Viejo conocido, siempre en el anonimato, es una especie de Thomas Raumschmiere a la francesa, con mucho rock y mucha electrónica. La bilbia de la modernidad llamada Collette ha incluido en su nuevo recopilatorio dos cortes suyos. Y ya se sabe que lo que dice Colette va a misa sin rechistar. Y si te has quedado con la miel en los labios y quieres más, investiga entre los artistas del sello Ed Banger Records de París.
Muchos antes que Karlos Arguiñano, El canal cocina, o Ferrá Adriá y su Bulli, los españoles nos chupábamos los dedos y aprendíamos las artes culinarias con Con las Manos en la masa. Pero sin duda, el programa ha pasado a la memoria histórica (o mejor dicho intrahistórica) de este país tan celtibérico por su cabecera, obra de las Vainica, cantada a dúo con Sabina. Aquí mi homenaje. ">
La noche en blanco madrileña puso al descubierto varias cosas: La primera de ellas y la más importante es que el arte no es un fenómeno de masas, sino algo más íntimo. Por mucho que iniciativas como ésta intenten acercar el arte y la ciudad a los ciudadanos, a éstos lo único que les mueve es la fiesta, y si es gratis, mejor. Así el Matadero se convirtió el sábado por la noche en un macrobotellón patrocinado por la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid. Menuda paradoja. Imagino que eso debió pensar el alcalde Gallardón mientras recibía todo tipo de pitos e insultos en su visita a Legazpi. (Sin duda el más gracioso y menos ofensivo de los que pudo escuchar fue: ¡Alberto, coño, depílate las cejas ya!) La línea 3 de metro estaba a eso de las doce de la madrugada atestada de gente ebria, enlatados como sardinas, vociferando vítores, y con cubatas y cervezas en mano, dirigiéndose cual rebaño con cencerro a su matadero.
El segundo punto importante que merece una atenta mirada por parte de las autoridades pertinentes es la falta de organización. Colas kilométricas, transportes escasos, falta de señalización para los escenarios y espacios, y para colmo de la falta de previsiones, los agentes que trataban de controlar a las hordas desbocadas se vieron totalmente desbordados obligadando a cerrar las puertas y como consecuencia los últimos actos lúdico-festivos (los dj´s). Mucho tienen que mejorar si quieren organizar los JJ. OO.
El resultado personal fue que me tuve que marchar encabronado sin ver la actuación de mis queridos chingados de los Nuevos Ricos, y preguntándome las causas por las que iniciativas de este tipo siempre están condenadas al más sonoro fracaso. Para mí que la culpa de todo la tienen los DJ´s.
El destino, por un lado, y la ciudad de Berlín, por otro, han unido a estos dos músicos americanos de altura, y México D. F. ha puesto el escenario para la grabación de su primera maqueta. El resultado no es el esperado, sino que se encuentra muy por encima de lo que creíamos muchos de sus fieles. Algo que suena a otra época dorada, y reivindica las raíces musicales como fuente de inspiración para hacer algo nuevo.
Pop, psicodelía, cabaret, punk, rollito africano, jazz, todo junto pero por separado; nuevo pero que suena a viejo, ¿les puede poner más? A continuación les presento a los culpables de esta excursión sonora:
Jessie Evans, californiana, pone la voz, toca el saxo y las maracas, se dio a conocer hace unos cinco años con The Vanishing, grupo que puso al underground berlinés patas arriba, y que al mismo tiempo sirvió de epitafio. Jesse, lo más parecido a Siouxie que ha visto madre moderna, formó a continuación Autonervous con Bettina Koster, líder de las imprescindibles Malaria, grupo alemán de los ochenta.
Tobby Dammit, natural de algún estado sureño, toca la batería y las maracas rumberas. Su CV es de los que quita el hipo: con Iggy Pop, como músico a sueldo, integrante del grupo neoyorquino Swans, y fantástico productor para Bertrand Burgalat y su sello Tricatel, son algunos de sus avales.
El caballero sureño con cara afable y la nueva Josephine Baker son los abanderados del nuevo cabaret con caja de ritmos, y de momento ya se han clasificado para la Champions antes que nadie y con solo tres temas. La audiencia se manifiesta a gritos: "Queremos más".
Tras este obligado y necesario parón estival (que muchos suponían definitivo), Pintón está otra vez aquí, de vuelta en su rincón. En este caluroso mes de la rentreé, Madrid arde en fiesta y la gente bronceadita (menos los muchos que se han ido a Berlín de vacaciones) con renovadas expectativas ante la nueva temporada. Y es que para muchos los años cronológicos no significan tanto, y nuestro verdadero ritmo del tiempo se mide por temporadas que empiezan en septiembre, como el colegio y la liga de fútbol, y acaban... cuando se pueda, antes del aburguesado mes de vacaciones. Y para mi rentreé, voy a hablar de la alegría mayor de la huerta del mundo del rock, es decir, del suicida Ian Curtis, líder de los añorados Joy Division, uno de mis grupos de cabecera. El motivo no se otro que el próximo estreno del biopic sobre su vida, Control, dirigido por Anton Corbijn y protagonizado por el desconocido Sam Riley y Samantha Morton, que espera convertir, para los que todavía no lo es, en mito contemporáneo al genial compositor inglés. Aprovechando el tirón de los biopic de estrellas del rock que iniciara ya hace unos años Gus Van Sant con Last Days, el neófito director Corbijn, fotógrafo oficial de Depeche Mode y U2, bucea en la vida sentimental del cantante de voz magnética y belleza angelical, con el frío y lúgubre Manchester como telón de fondo, para intentar acercarnos a la mente del joven de 23 años que decidió poner fin a su vida cuando empezaba a triunfar. Sombrío y frágil, lacónico y conciso, Ian Curtis se suicidió en la cocina de su casa el 18 de mayo de 1980 después de ver una de sus películas favoritas(Stroszek del gran W. Herzog) y mientras escuchaba el disco The Idiot de I. Pop, convirtiéndose en el mártir del movimiento new wave que jamás envejecerá. La película no se limita a contar la banal historia de adulterio que muchos apuntaron como el principal motivo del suicidio. Ian, casado con Deborah y padre de una niña, había tenido una relación con una periodista belga. Escuchar esa voz perdida mientras canta Transmissión en el limbo de una Inglaterra desolada, en un viaje vertiginoso al bordo del abismo, es suficiente para nuestra felicidad de melómanos. Más que un cadáver desenterrado, Ian Curtis deviene en la piel de Sam Riley el fantasma elegante y atormentado que siempre fue.
La archiconocida estilista de moda inglesa, Isabella Blow, conocida por sus extrafalarios sombreros, se suicidó el pasado 7 mayo tras ingerir insecticida Paraquat (de la misma forma que se había suicidado su padre). Y mejor que hablar yo de ella, dejemos hablar a sus amigos:
Philip Treacy: Isabella Blow ha sido la persona más fascinante que conocí cuando llegué a Londres desde Irlanda. En 20 años conocí a todos mis héroes pero ninguno la ha igualado. Todos parecían aburridos en comparación. Hoy estaba en mi estudio y la veía en todos los lados. Ella se encuentra en cualquier sombrero que hago y en cualquier rincón en el que me encuentro.
Hussein Chalayan: Uno de los grandes momentos de mi vida fue nuestro viaje a Estambul. Me senté unas filas detrás de ella durante el viaje, y su sombrero era como una nana visual que me hacía dormir. También me acuerdo de ella paseando por el casco antiguo de la ciudad con un sombrero de avestruz como si fuera un cuadro clásico.
Bryan Ferry: Nunca me aburrí con ella, con ese gran sentido del humor y su risa contagiosa. Era una apasionada de las beautiful things y su entusiasmo era abrumador y enfermizamente obsesivo. Era como un tifón colorido, nunca dejaba las cosas a la mitad. Era como sus sombreros, única. Un simple desayuno con ella se convertía en una gran experiencia. Como amiga era ferozmente leal. El mundo de la moda llorará durante mucho tiempo su pérdida.
Karl Lagerfeld: Isabella era una excéntrica a las más pura tradición inglesa. En Francia no ha existido nadie así.
Ann Wintour: Contraté a Isabella en 1981 como asistenta. Tenía siempre su pandilla con la que se reunía a charlar en los despaches de Vogue. Basquiat era un visitante habitual, y los dos se sentaban durante horas. Su personalidad atraía a personajes tan singulares como ella, y conforme su carrera iba progresando, Isabella fue capaz de encauzar perfectamente su individualidad y lanazar a la gente en la que creía. Un espíritu libre irrepetible.
Porque la protagonista es una rubia muy cañón que levanta muchas pasiones y envidias. Porque vas a ir de fiesta en fiesta, experimentando emociones fuertes, bailando sin parar y tomando drogas. Porque vas a escuchar el mejor rock and roll y la mejor salsa. Porque vas a conocer a los personajes más misteriosos, extremos, atrevidos y neuróticos. Porque hay suicidios, asesinatos, enfermos mentales, y sexo. Porque el autor es Andrés Caicedo.
My space por fin se instala en España. El pistoletazo de salida se dio hace un par de semanas con la fiesta de presentación en el madrileño Teatro Calderón (ahora lamentablemente rebautizado con el nombre de una marca de helados que me niego a nombrar) con la actuación estelar del grupo ladrillo por excelencia, Smashing Pumpkins.
Por el momento el equipo my space hispano está integrado por cuatro personas, siendo Borja Prieto el cerebro creador de todo este circo. El mismo que hace ya más de un lustro animaba la escena fancinera con el fancine YoYó, paradigma del cutre-luxe, y que posteriormente se reconvirtió en un sello discográfico independiente, eso siempre, antes muerto que mainstream.
Y ahora nos han presentado la primera hornada de su esperado merchandising que sienta las bases de sus intenciones estéticas. Pegatinas con el lema CAGA Y MEA A GUSTO, y camisetas inspiradas en el icono I LOVE NY transfiguradas en I LOVE MS. El caso es que este personaje que antaño se atrevía a dar lecciones sobre el buen gusto, sobre lo que estaba in and out, nos presentan un merchandising de estética casposa, que si es una broma, no tiene ninguna gracia, y si va en serio, es todo un atentado a lo que él promulgaba años atrás. Señor Pon no se puede vivir toda la vida del rollo cutre ni de chorradas escatológicas que ya no provocan, además las bromas privadas son eso, para que se rían los colegas, no para lanzar una campaña a nivel nacional.
Reciclarse o morir, pero sobre todo, no hacer abuso de los chistes porque se gastan fácilmente y pierden toda la gracia, y jugar mejor las cartas de la sátira, el humor y la ironía. Y que conste que lo digo todo de buena intención porque creo que imaginación y buenas ideas no le falta a este padre de familia, y todavía puede demostrarlo y hacer que me trague todo este post. Así que desde aquí va esa palmadita en la espalda (o ese capón) para que se espabile y lo haga mejor, y si no, que lo diga Diana Aller.
La relación de Kate Moss y Pete Doherthy va viento en popa. Y no me refiero al plano sentimental, sino al económico. Y es que la súper modelo y el niño malo del british-rock están rentabilizando cada uno de sus peleas y reconciliaciones, chutes y fiestukis. Si no, acuérdense de cuando salieron las fotos de la top esnifando cocaína que en un primer momento parecía que se le iban a caer los contratos y al final no sólo aumentó su cache sino que se hizo todas las campañas de las grandes firmas.
Aunque cada vez nos creemos menos, especialmente desde el pasado Primavera Sound en el que la información desde Londres de que Pete iba chutándose en el avión rumbo a la Ciudad Condal se dio antes de que se montara en el avión. Sin embargo el morbo estaba servido, y el público se acercó en manada a ver si se caía en el escenario del puestazo que llevaba. Y no fue para tanto, ni mucho menos.
Y por si fuera poco y para colmo, Pete y Kate serán la nueva imagen del próximo otoño-invierno del diseñador del lujo hortera , el rey del estampado de leopardo con pedrería, los bombachos y el rollito house (visiten su página y lo entenderán), Roberto Cavalli. Él a lo Marlon Brandon y ella a lo reina del desierto. El diseñador italiano ha pagado una millonada a la pareja, que sigue haciendo caja, para que dé un aire más cool a su firma y la liberé de la sombra de Vicky y David Beckham, antaño iconos de Just Cavalli. De las Spice a los Babyshambles tampoco va tanto, ¿o si?
Menudo cambio para Kate que ha pasado de la campaña de Burberry Prosum, en la campiña inglesa haciendo un picnic, rodeada de Lords and Ladies, como si hubiera salido de una novela de Evelyn Waugh, a la Ibiza más chunga y casposa, del café del mar, de la sesión de Cavalli. Pero todavía se entiende, ya que forma parte de su trabajo y cada uno se gana las habichuelas de la mejor manera que puede. Pero qué me cuentan de Pete con su actitud de maldito estudiado, posando entre dunas, a las órdenes de Roberto. Pete se ha olvidado de que los punks no visten de Cavalli o ¿es que el dinero crea amnesia?
La línea que separa el bien y el mal, el ying y el yang, y a los héroes de los villanos es muy tenue, y se rebasa, en ambos lados, con una facilidad asombrosa, especialmente en las sociedades occidentales. Consumimos héroes y villanos como kleenex,a nuestro antojo y disposición, así que no les prometas amor/odio eterno a los (anti)ídolos porque los que hoy son héroes mañana serán villanos, y viceversa. Aunque, ¿no es acaso lo mismo? ¿El amor y el odio no son vinos del mismo odre? ¿Lo importante no es que hablen de ti, bien o mal? TRUMAN CAPOTE. "Soy alcohólico. Soy drogadicto. Soy homosexual. Soy un genio." Sin pelos en la lengua, es el claro ejemplo de héroe y villano, si no que se lo pregunten a la high class neoyorquina. EVA & ADELE. Villanos del arte contemporáneo y de sus ferias, estos artistas afincados en Berlín están sacando una buena tajada económica al vanidoso mundo del arte (todo vale, todo es arte), rentabilizando sus disfraces y sus apariciones. CRISTIANO RONALDO. Mi héroe deportivo del momento; niño travieso, con cara de guapo de barrio, y unas piernas valoradas en millones de euros. Qué tenga cuidado y no se lo crea más de la cuenta porque en el panteón deportivo hoy estás y mañana si te he visto no me acuerdo. BETH DITTO (The Gossip). Villana favorita de la escena rockera. Lo suyo no tiene nombre y es impagable, si no miren la escandalosa portada del NME en la que aparece desnuda. Y su cuerpo, ¿alguien cambiaría su cuerpo por el de Beth? PAMELA LIQUORI. She is an american graphic designer who currently lives in Madrid. She is my common heroine favourite because she is cool and freak. Is not that enough? PETE DOHERTY. Ni héroe ni villano, parece que sir Doherthy no es tan malo como nos lo venden los medios, ni tan buen compositor como parecía en sus comienzos. Sólo falta que la reina Isabel le otorgue el título de Sir. La juventud inglesa lo reclama ya. HILARY CLINTON. Súper villana por ser ambiciosamente oportunista y dejarse vender al mejor postor. Vamos, que no inspira ninguna confianza. No siempre quien a buen árbol se arrima, buena sobra le cobija. FASSBINDER. Héroe, héroe y súper heroe. Además de canalla, provocador y noctámbulo irredento. El enfant terrible del cine alemán tiene un curriculum de lo más sinvergüenza, lo que lo convierte en uno de los grandes de todos los tiempos.
Todos hemos experimentado alguna vez el sabor incontestable de una carne o un pescado cocinado sin más añadido que un poco de aceite de oliva, una pizca de sal y algunas hierbas aromáticas. Pues bien, ahora se sabe que esos botecitos de matojos que almacenamos en el especiero de nuestras afables cocinas son una pequeña fuente de vida además de inspiración, como ya resaltó en su día la sabiduría popular refiriéndose al hecho de que las mejores esencias vienen en frascos pequeños... ¡que razón tenia ese buen señor!
Somos muchos los científicos que apostamos por los beneficiosos efectos de que están dotados algunos de los arbustos, matas, matorrales y setos varios que nos rodean tales como el romero, tomillo, salvia, orégano, también el tomate, el pimiento y la pimienta incluso el té... verde, por supuesto. A todos ellos se les atribuye un efecto antioxidante importantísimo así como cierto poder anticancerígeno.
Así que ya sabéis, a partir de ahora hacer uso (que no abuso) de estas plantitas para salpicar de sabor vuestros mejores platos y si alguna/o se atreve os sugiero intentéis su aplicación a modo de potingues para la piel y el cutis y ya veréis como el bálsamo de la eterna juventud os acompaña de la mano de la siempre sabia madre naturaleza.