
Elmer Batters
Ninguna parte de la anatomía humana tiene desperdicio y todas son susceptibles de convertirse en una pulsión incontrolable. Bien lo sabemos los fetichistas. La RAE define fetichismo como “Desviación sexual que consiste en fijar alguna parte del cuerpo humano o alguna prenda relacionada con él como objeto de la excitación y el deseo”. Desviación o no, todos caemos en el mismo saco, y quien esté libre de desviarse del camino que no se detenga en la primera curva.
De todas las parafilias reconocidas, la más común entre los varones es la podofilia, es decir, el fetichismo de pies. Esta fijación erótica por los pies, ya sean desnudos o no, es más vieja que Caín y Abel. Además el fetichismo es al arte dionisíaco lo que la pimienta a todas las comidas, el perejil a las salsas o la mantequilla a los postres.
Repitiendo el patrón de la entrada anterior dedicada al arte del desnudo, ofrezco mi sugerente y púdico repaso compuesto por ocho imágenes, para mí, icónicas sobre los pieses (sí, el plural de pies debería ser pieses). Y, como la imagen va delante del verbo, o mejor dicho, en el mundo moderno lo suplanta y lo tiraniza, me dejo la verborrea para otra entrada y les dejo con los grandes y los pieses. Y no sean cochinos.
Dorothea Lange

Marilyn Minter

Lissete Model

John Gutmann

Richard Avedon

Helmut Newton

Guy Bourdain









































