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Los diseñadores están presentando estos días sus propuestas veraniegas para el año que viene. Pero, ¿por qué esperarnos al siguiente si el veranito acaba de empezar? Modernos de la capital, tiren ya a la basura los vaqueros cortados, olvídense de una vez por todas de las solapas estrechas y los pitillo rollo Slimane y hagan acopio del nuevo orden estético sin necesidad de un acto de contrición. Y, lo más importante, nunca hagan caso de los estilistas, que confunden vestirse con disfrazarse.
Cinco diseñadores y cinco pistas para entender por dónde van los tiros y evitar la monotonía temática.
BOTTEGA VENETA. Este año son el paradigma de la elegancia masculina. Colores verdes, que no militares, y bermudas de toda la vida remangadas. De las sandalias, pasen olímpicamente.

ACNE. La marca sueca más cool del momento. Colores mostaza, blancos y azules grisáceos. Totalmente a favor. Camisetas de algodón fino y cuellos grandes. Botines y zapatos con calcetines, no se apuren.

JUNYA WATANABE. El nuevo dandy urbano desde la óptica oriental. Americanas cortas de solapas grandes y chinos remangados. It´s the beat.

COMME DES GARÇONS. Santo de mi devoción, no lo puedo evitar. Imitarlo es imposible, directamente Comme des Garçons.

MISSONI. A favor de los estampados, muy en la onda de los chicos de Montaña Sagrada. Rebecas y camisas son lo suyo.

P.D. Como regalo estos mozos tan simpáticos a la salida del desfile (ni fu ni fa) de Louis Vuitton. La calle sigue siendo la mejor pasarela y máxima fuente de inspiración.
La lista de los guapos oficiales del mundial de Sudáfrica. Por orden del 1 al 10. No son cool y pueden dar pereza, pero, dejando de lado los prejuicios que envuelven a los futbolistas y a sus novias, ahí están para su delite. Menudo equipazo.
Roque Santa Cruz, Paraguay.

Yoann Gourcuff, Francia.

Cristiano Ronaldo, Portugal.

Claudio Marchisio, Italia.

Iker Casillas, España.

Thierry Henry, Francia.

Robin Van Persie, Holanda.

Theo Walcott, Inglaterra.

Carlos Bocanegra, Estados Unidos.

Lukas Podolski, Alemania.
Karl Marx debería tener la oportunidad de resucitar durante dos minutos para poder actualizar su oración predicativa más célebre. “El fútbol es el opio del pueblo.” Y los futbolistas, los nuevos dioses; los estadios, las nuevas catedrales y la pasión de los aficionados, la fe religiosa. Lo único que no ha cambiado del todo es la peregrinación de los domingos a las 5 de la tarde, ya sea a escuchar misa o a ver el partido.
Estoy indignadísimo con una noticia que parece haber calado hondo entre los españoles a los que la Roja nos la trae floja. El seleccionado español es el que más va a cobrar de todos los equipos por ganar el mundial: 600.000 euros por barba; casi el doble que Francia, por ejemplo, o más del doble que Alemania. ¿A alguien en su sano juicio le parece sensato? El país sumido en una crisis económica y estructural, el gobierno tomando medidas que afectan a los bolsillos de todos los que animan a la Roja y anunciando más recortes del gasto público, y los futbolistas trincando esa escandalosa cantidad de dinero. Llevando la cuestión al terreno de la filosofía futbolística, si no pasan de octavos de final y vuelven a hacer el ridículo, ¿deberían los jugadores devolver el dinero que se ha gastado la federación española en la cita mundialista?
Además, este mundial me da malas vibraciones: esto empieza a oler a la época franquista en las que las medidas dolorosas se anunciaban cuando jugaba España. Para eso sirve el opio, para actuar de analgésico y acallar las conciencias. Seguidores de la Roja, atentos a los periódicos los días en los que juegue y gane España.

Inglaterra ya ha anunciado que si gana el mundial, todo el dinero de las primas se quedará en el continente africano. Alemania lo donará a la fundación Robert Enke. Y los españolitos de momento tienen la intención de donar una (pequeña) parte y a título individual. Confío en que al final cedan a las presiones que ha levantado este debate y hagan uso benéfico de tal retribución. Si tanto sienten los colores de España y se les llena la boca cuando vitorean “va por los aficionados”, ¿por qué no lo ceden todo y aportan su granito de arena a la delicada realidad celtibérica?
Las competiciones deportivas son el escenario perfecto para que el nacionalismo más trasnochado y exaltado viva sus momentos más álgidos. Todos los aficionados hacen bandera de su selección y van con ellos hasta la muerte. No importan que no te guste como jueguen o no te sientas identificado con ningún deportista. Hay que ser borrego hasta el final de las consecuencias. Por todas estas razones y porque me da la gana, este año he decidido no apoyar a España, es más, espero que sigan con la noble tradición de no pasar de octavos de final. Si el fútbol es alegría, yo me emborracharé de lo lindo y fumaré un poquito de opio si alguna de estas selecciones ganan: Ghana, Corea del Norte, Estados Unidos y, cómo no, la Portugal de CR9.
Lo mejor que se puede decir de Juergen Teller es que es un fotógrafo de dudoso gusto. La controvertida genialidad de Teller se pone en tela de juicio cada vez que dispara su objetivo. Sus imágenes, en la estela de Martin Parr y Wolfgang Tillamns, captan momentos carentes de importancia o de cualquier tipo de literatura, que, ante su cámara, se vuelven leves y trascendentales.
A pesar de ser un fotógrafo de reconocido prestigio internacional, sus aportaciones estilísticas no han cambiado el rumbo de la fotografía contemporánea, de la manera que sí han reformulado la fotografía de moda. Sus imágenes, que se acercan a la fotografía documental de una manera casual, se enmarcan en escenarios y composiciones bizarras caracterizados por un cromatismo desteñido, como si la factura final estuviera quemada por el sol.

Juergen Teller ha revolucionado la fotografía de moda con sus campañas publicitarias para Marc Jacobs, en las que nos acerca a la realidad más cotidiana y freak de las celebrities. Las fotos, premeditadamente mal enfocadas y con flash de relleno, han creado escuela en el mundo de la fotografía actual de tal manera que su influencia ha corrido como la pólvora entre los blogueros fashionistas y demás fotógrafos y caraduras sin talento. Estas entregas por fascículos para las colecciones y lanzamientos de la firma neoyorquina se han convertido en una suerte de fotonovela moderna que nos adelanta, temporada tras temporada, las nuevas caras del star-system americano.
La mirada de Juergen Teller supone el triunfo de lo bizarro ante la estética kitsch y amanerada de artistas como David Lachapelle. Su obra, original e irónica, destaca por el estilo provocativo y el fuerte sentido del humor que ridiculiza la decadencia y la banalidad que hay detrás de los focos del glamour y del mundo fashion.

PhotoEspaña se trae de la mano a Juergen Teller, en lo que será la primera retrospectiva en España dedicada al fotógrafo alemán, que se podrá visitar en la sala Alcalá 31 desde el miércoles 9 de junio hasta el próximo 22 de agosto. El lujo asequible de su obra se materializa en la publicación que acompaña esta muestra Juergen Teller. Claves and Thighs (TF. Editores) y que será el oscuro objeto de deseo para sus acérrimos seguidores por solo 25 euros.
Esta mañana nos hemos levantado con la incómoda noticia de que Zapatero, más solo que la una, sigue adelante para sacar el decreto de los 33 días por despido. Presionado y acorralado por la UE y el FMI, no le queda otra que ceder a sus exigencias. Lo que me resulta más gracioso de todo esto son los votantes socialistas que arremeten contra ZP. Por principios no van a votar al PP, pero han perdido la confianza en el gobierno socialista.
ZP está haciendo lo que puede, mientras los peperos se dedican a cruzarse de brazos, a no proponer nada y a criticar cualquier reforma por dura que sea. La soberbia que les gobierna les impide apoyar al Gobierno; no se dan cuenta que la unión hace la fuerza y que todos a una saldremos de esta.
A todos estos incrédulos y desconfiados votantes del PSOE (porque sé que a los otros no se les puede cambiar el guión de su película) les recuerdo tres puntos importantes que parecen haber olvidado rápidamente:
1.- La crisis actual que ahoga a España no es algo contemporáneo, sino el resultado de más de quince años de liberalismo salvaje llevado a cabo por los gobiernos neoconservadores y liberales de las grandes potencias mundiales. Aunque resulte ridículo o contradictorio, me alegro sobremanera de que el IBEX 35 siga cayendo. ¿No era el Estado un enemigo para los mercados?
2.- La burbuja inmobiliaria, verdadera culpable del desastre y el desmoronamiento de la industria y el mercado español, se gestó durante el Gobierno de José María Aznar. Aznar y los listillos de sus amigos se dedicaron durante ocho años a tocar la pandereta y no invertir en nada. Las consecuencias son evidentes.
3.- Los chorizos, los ricos y los funcionarios, perfiles que no entienden de colores políticos, son el verdadero lastre de este país. Estamos pagando muy caro la democracia. Yo hay cosas que no entiendo, y creo que se deberían reformar, como los paraísos fiscales, el sueldo vitalicio de presidentes y ministros o la reducción de impuestos a las rentas más altas. Con estas tres medidas, las cosas nos irían de otra manera.
Supongo que esta entrada les parecerá un coñazo soberano a la mayoría de los lectores, pero de vez en cuando hay que hablar de cosas serias, que la juventud y los modernos parecen tener el cerebro hecho papilla. Entre el mundial de fútbol y el Primavera Sound no queda espacio para movilizarnos, pensar y salir a las calles a protestar. Mal vamos, camaradas.
Harto de las personas que están enamoradas de sí mismas. Son un coñazo.
Harto de los artistas con egos desmesurados. Son peligrosos.
Harto de la gente absurda que merodea mi Facebook. Son molestos.
Harto de Penélope Cruz y Javier Bardem. Son unos cansinos.
Harto de los ingleses. Son unos vikingos esnobs.
Harto de Carson McCullers y su Corazón solitario. No me creo a sus personajes.
Harto de los usuarios del metro. Huelen fatal.
Harto de Guardiola y del Barcelona. No sé de qué van.
Harto de perder las gafas de sol. Especialmente las de la semana pasada que eran un super regalo.
Harto de The Cabriolets and Bimba. No deberían existir.
Harto de Lost y de su final. No entiendo esta abducción colectiva.
Harto del pan con semillas de amapolas. Viva el museo del pan gallego y su pan de hogaza.
Harto de la declaración de la renta. No puedo entender que me salga a pagar.
Harto de las camisetas sin mangas que lucen las muscolocas en verano. Se multiplican como los gremlins.
Harto de la monarquía española. Deberíamos volver a la república ya, como antes de la guerra civil.
Harto de estar harto.
Y, sobre todo, harto de mí.
“Una habitación sin libros es como un cuerpo sin alma.”
No hay nada más triste que una casa sin (o con pocos) libros. Bueno sí, los caballitos pony, pero ese es otro tema. Una casa sin libros es como un cuerpo sin alma, como un hombre sin sueños, un jardín sin flores o una comida sin hambre. Es decir, algo hueco y vacío.
Siempre que me invitan a una casa nueva, lo primero que hago es cotillear los libros. Me cuentan, sin necesidad de preguntar, cómo es la persona y cuáles son sus aficiones.
El rotativo inglés The Guardian tuvo la genial iniciativa de mostrar las habitaciones donde escriben algunos de los autores ingleses más relevantes del momento. GEOFF DYER

DAVID LOGDE

HANIF KUREISHI

WILLIAM BOYD

DAVID HARE
El logo de Chupa Chups fue diseñado por Salvador Dalí.
El nombre vasco Maider procede del inglés my dear, que era como los marinos ingleses llamaban a las lugareñas para llevárselas al huerto.
El gin tonic lo inventaron los ingleses que vivían en India para combatir la malaria (paludismo). La tónica tiene quinina, que sirve para combatir dicha enfermedad.
Marianne Faithful es descendiente del aristócrata escritor austriaco Leopold von Sacher-Masoch, que fue quien dio nombre al masoquismo con su obra Venus in Furs.
Angela Barnett se divorció de David Bowie porque lo pilló en la cama con Mick Jagger, quien luego le dedicaría la archiconocida canción Angie. Existe otra versión, más difundida, que sostiene que fue Bowie quien la pilló en la cama con el bueno de Mick.
En su juventud Miuccia Prada pertenecía al Partido Comunista Italiano y asistía a sus manifestaciones vestida de Yves Saint Laurent.
Leonardo da Vinci escribía de derecha a izquierda, al revés que el resto de mortales, porque era zurdo y nadie le había enseñado.
Shakespeare y Cervantes no murieron el mismo día. Miguel Cervantes murió oficialmente el 23 de abril de 1616 por el calendario gregoriano, y William Shakespeare lo hizo el 23 de abril de 1616 por el calendario juliano. La misma fecha pero no el mismo día porque el desfase entre uno y otro era de diez días.
El hijo de Nico de la Velvet Underground, Ari, es de Alain Deloin.
Los CDs fueron diseñados para tener una capacidad de 74 minutos de música porque esa es la duración de la Novena Sinfonía de Beethoven.
Durante la guerra civil en Estados Unidos, cuando regresaban las tropas a sus cuarteles sin tener ninguna baja, ponían en una gran pizarra '0 Killed'. De ahí proviene la expresión 'O.K.' para decir que todo esta bien.
India concedió el derecho de votar a los eunucos en 1994.